El Gozo del Movimiento

Hace poco me preguntaron qué tipo de ejercicio recomendaba para determinados objetivos (físicos). Una pregunta aparentemente sencilla pero que me puso a pensar y con toda honestidad me complicó la existencia. Porque como decimos en REVEL, tenemos que “walk the talk”.

La respuesta que en ese momento di y, que comparto aquí, fue la siguiente: 

“Haz el ejercicio que te hace feliz, haz el ejercicio que hace tu cuerpo vibrar, que te saca una sonrisa antes de empezar y al terminar de hacerlo. Ese es y siempre será el ejercicio más eficiente.”

En REVEL constantemente nos preguntamos, en una sociedad en la que el culto al cuerpo pareciera ir por encima de cualquier otro culto y lo que sobra son opciones ¿por qué es tan difícil ser constante? ¿por qué nos cuesta tanto trabajo cuidar de nuestro cuerpo cuando racionalmente sabemos que es bueno para nosotros?

Porque la premisa es fallida, porque estamos destinados a fracasar si el objetivo es castigarnos, torturarnos, querer cambiar nuestra esencia.

Hoy queremos proponerles algo radical, proponemos hacer ejercicio como una forma de honrar y celebrar nuestro cuerpo y proponemos mover el cuerpo por el puro gozo de hacerlo, como cuando éramos niños – sin contar calorías, kilogramos, centímetros, pasos dados.

Hagámoslo porque el movimiento nos ofrece placer, identidad, un sentido de pertenencia, comunidad y esperanza. Nos permite reinventarnos e imaginar lo que es posible y hace que la conexión social, tan necesaria en estos momentos, sea más fácil.

Las posibilidades – las características transformativas del movimiento – están ahí para cada uno de nosotros si estamos dispuestos a despertar y a rendirnos ante ellas, si ponemos atención a nuestras propias experiencias. Si aprendemos a escuchar nuestros cuerpos.

No existe un único camino o receta, salvo el seguir tu propio gozo. Esa es la belleza del movimiento. 

Y si buscas o necesitas una guía o un manual, es el siguiente: MUÉVETE. Como quieras, donde quieras, cuando quieras, en cualquier cantidad y de cualquier forma que te haga feliz. Mueve cualquier parte de tu cuerpo que se mueva, y hazlo con gratitud. Muévete solo, muévete en comunidad. Muévete en tu casa, muévete en un parque. Muévete al ritmo de la música o en silencio. Muévete física y emocionalmente, muévete de lugar y observa lo que se siente, porque cuando abrazas el significado metafórico del movimiento, literalmente sientes la fuerza inagotable y eternamente disponible que hay en ti. 

Busca lugares, personas, comunidades que te inspiren y te hagan sentir bienvenido. Date permiso de hacer lo que se sienta bien y ríndete en ese abandono gozoso, porque al final del día, eso es REVEL.

Bea

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