Revel the Movement

Exactamente a un año de la concepción de Revel sentí que era buen momento de hacer pausa y reflexionar sobre el camino recorrido. Desde que se sembró la semilla hasta lo que es Revel al día de hoy y hacia donde queremos seguir caminando. Y tomando clase el otro día, y más específicamente haciendo el Burpee, tuve una revelación que quiero compartir aquí con ustedes. 

Volteando hacia atrás me pareció increíble que lo que hace un año era un concepto totalmente abstracto, hoy lo viera materializado conmigo dentro de una pantalla. Me parece surreal y me cuesta trabajo envolver mi cabeza alrededor de eso, no me la creo.

Entonces me puse a platicar con Ale y me decía “es que así se hacen los grandes proyectos, vas haciendo pequeñas cosas, vas dando pequeños pasos y de pronto sin darte cuenta estás tomando tu propia clase en una pantalla”. Que locura ¿no? Y qué belleza la simplicidad.

Si has hecho clase de Revel ya lo sabes, pero para los que no hayan tenido oportunidad de probarla, el Burpee es parte catártica de la clase. Es tan largo e intenso y te lleva a tal límite físico y emocional que la única forma de lograrlo (como lo comprobé el otro día) es yendo poco a poco, de menos a más y poniendo un pie delante del otro sin pensar que pasa más allá de cada paso que das y cuando te das cuenta llevas 9 minutos de Burpees. Así como los sueños, construimos el Burpee en Revel.

Tal vez por este año y estos pequeños logros es que últimamente traigo un love affair con el Burpee y me he sensibilizado de cómo nos cuesta trabajo materializar un sueño y echar a andar un proyecto. Pensamos en el producto final y lo vemos tan lejano y tan difícil que nos desmotivamos por los miles de obstáculos que hay en el camino, cuando la realidad es que lo único que tenemos que hacer es arrancar, dar el primer paso, ir resolviendo cosa por cosa y confiar en que nuestra pasión, nuestro esfuerzo y trabajo van a rendir frutos y que construir un sueño lleva tiempo. Así se construye.

Piensa en esto la próxima vez que hagas tu Burpee y la próxima vez que tengas un sueño.

Con mucho mucho amor y agradecimiento,

Bea

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